VIVIR LA FINCA






















F I N C A   D E L  P R A D O


En la Finca del Prado hay bienestar, placer para el espíritu y para los sentidos. Dentro de las viviendas, en sus porches, paseando entre las casas, todo es armonía y belleza inigualable. Naturaleza, diseño, materiales nobles y selectos, trabajo artesano, se percibe calidad en cada detalle. La decoración con piezas únicas, donde la textura, los colores sutiles en torno al ocre que invitan al sosiego, y los materiales nobles se funden en los espacios interiores y exteriores.

Las casas se han diseñado individual pero globalmente al mismo tiempo, con interiores y exteriores diferenciados, pero con materiales semejantes, líneas parecidas pero no iguales. Se ha elegido la orientación y composición de cada fachada y de cada porche teniendo en cuenta las otras casas, creando zonas exteriores íntimas y extrovertidas en cada vivienda, y asegurando que todas las fachadas incluso las posteriores resultan amables e interesantes a sus vecinos. Se han ensayado innumerables orientaciones, proximidades, desniveles y moldeados del terreno. El resultado, combinado con el jardín y flores de montaña, es un paseo idílico entre naturaleza virgen, con bellísimas perspectivas de casas giradas libremente sin escuadra, como unos dados sobre un tapete, pero bien orientadas y atendiéndose unas a otras, un paisaje de casas de montaña de indescriptible encanto que sólo visitando se puede entender.

Se habilitan grandes superficies acristaladas y miradores dentro de entramados de madera maciza, a través de los cuales se filtra la luz y el sol necesario en invierno. Amplios porches a las zonas ajardinadas y sin pilares alrededor de las casas prolongan los ambientes interiores hacia el exterior para disfrutar del aire libre y la naturaleza, e impiden la insolación directa de la vivienda en verano.

La utilización de maderas naturales elegidas de distintas especies en fachadas, cubierta, suelos e interiores; de piedras naturales de singular belleza y gran formato en tejados, pavimentos y fachadas; o el acero cor-ten oxidado en elementos auxiliares como canalones, luminarias, jardineras, etc., es un lujo para los sentidos y a la vez respetuosa con el medio ambiente.


En el interior de las viviendas se asegura un confort climático y acústico de altísimo nivel. Mediante la adecuada configuración de muros y cubierta con múltiples capas cuidadosamente elegidas y calculadas, y la utilización de aislamientos de gran calidad, como los fabricados a base de fibras de madera prensada en las cubiertas -de amplio uso en el norte de Europa-, las viviendas aseguran una alta transpirabilidad del ambiente interior, tal como la piel lo asegura al resto de nuestro cuerpo, gran aislamiento en invierno y excepcional frescor en verano. Nuestros aislamientos trabajan con el concepto de “inercia térmica”, capacidad calorífica alta y baja velocidad de transmisión del calor, superando en varias veces el rendimiento de los engañosos aislantes tradicionales empleados en nuestro país.

Tratamientos naturales para las maderas y para las paredes, basados en componentes naturales, transpirables y libres de disolventes, proporcionan un entorno saludable y lleno de bienestar.

Cada detalle ha sido pensado, diseñado y construido a medida para proporcionar la mejor calidad visual, confort y duración. En los interiores, puertas, armarios, mobiliario funcional de cocina… todo se ha diseñado “desde cero” en forma y materiales, y se ha construido artesanalmente para obtener una calidad y duración excepcional. Limpieza de líneas, colores claros y neutros, cálidos y terrosos son esenciales para dar luminosidad y crear ambientes acogedores.

En los exteriores, vallas y puertas, armarios, maceteros, luces de suelo, luces de fachada, también se han diseñado y construido a medida por expertos artesanos. Jardines, árboles, césped, flores de temporada se han añadido para completar el conjunto.

El diseño de las viviendas junto a la elección de los materiales proporciona un resultado formidable y atemporal, habiéndose huido de cualquier material o acabado sujeto a tendencias estéticas modernas. Así, y a diferencia de la mayor parte de construcciones residenciales, que posiblemente en un par de décadas comenzarán a parecer poco a poco “anticuadas”, se asegura disfrutar de una construcción de agrado permanente e inalterable.